
Contar con un plan de gestión de riesgo, documentado e implementado es una obligación para todos los prestadores de salud en Colombia, reglamentada en diferentes normas, cuyo control y vigilancia ejercen las secretarías de salud territoriales.
Terremotos, inundaciones, incendios no son los únicos eventos pueden afectar inesperadamente la operación de un prestador de servicios de salud y poner en riesgo la seguridad de los pacientes, de los colaboradores y del cuerpo médico. Por eso, es obligatorio tener un plan para la gestión del riesgo, que contemple las diversas situaciones que lo generan.
En Colombia, todos los prestadores de servicios de salud deben considerar la preparación y respuesta ante emergencias dentro de su gestión. Sin embargo, técnicamente es más apropiado hablar de gestión del riesgo de desastres y planes de emergencia y contingencia, cuyo alcance dependerá de las características y obligaciones aplicables a cada profesional o institución.
¿Por qué un prestador de servicios de salud debe prepararse para una emergencia?
Una emergencia puede afectar simultáneamente a pacientes, trabajadores, cuerpo médico, infraestructura, equipos y la continuidad de los servicios.
La Ley 1523 de 2012 estableció la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. A su vez, el Decreto 2157 de 2017 reglamentó el Plan de Gestión del Riesgo de Desastres de las Entidades Públicas y Privadas (PGRDEPP) para las entidades incluidas dentro de su ámbito de aplicación.
Este marco contempla amenazas de origen natural, socio-natural, tecnológico, biosanitario y humano no intencional.
¿Qué debe contemplar la preparación?
No se trata únicamente de guardar un documento para presentarlo durante una visita. La institución debe conocer los riesgos a los que está expuesta y establecer medidas acordes con ellos.
Según corresponda, la preparación puede contemplar aspectos como:
- Identificación y análisis de amenazas y riesgos.
- Organización para responder ante emergencias.
- Rutas y procedimientos de evacuación.
- Sistemas de alerta y cadenas de llamado.
- Directorios de contactos para emergencias.
- Recursos humanos, físicos y técnicos disponibles.
- Procedimientos para proteger pacientes, trabajadores y visitantes.
- Estrategias para favorecer la continuidad de los servicios esenciales.
¿El plan debe mantenerse actualizado?
Sí. Cuando una entidad se encuentra dentro del ámbito de aplicación del PGRDEPP, el Decreto 2157 establece su seguimiento, revisión y ajuste, incluyendo la actualización de los componentes de emergencia y contingencia.
Además, la preparación debe responder a las condiciones reales de cada sede. No enfrenta los mismos riesgos una pequeña institución ambulatoria que una IPS hospitalaria con atención permanente o un consultorio de un profesional independiente.
Prepararse va más allá de cumplir un requisito
La gestión del riesgo tiene un propósito fundamental: proteger vidas, reducir las consecuencias de una emergencia y favorecer la continuidad de la atención en salud.
Por eso, cada prestador de servicios de salud debe identificar cuáles obligaciones le corresponden según sus servicios, infraestructura, ubicación y nivel de riesgo, además de los requisitos establecidos en el Sistema Único de Habilitación vigente.
Es importante tener en cuenta que, dentro de sus funciones de inspección, vigilancia y control, las secretarías de salud territoriales, llevan a cabo visitas dentro del ámbito del concepto sanitario en las cuales validan, entre otras cosas, que el prestador de servicios de salud cuente con un plan de gestión de riesgo de desastres, documentado e implementado y que a nivel de infraestructura se cumplan todas las condiciones físicas que permitan una reacción apropiada ante cualquier emergencia que se produzca.
En HBSS Habilitación y Soluciones en Salud apoyamos a los prestadores de servicios de salud en la revisión de sus procesos y requisitos de habilitación, contribuyendo a que estén preparados para operar de manera segura y conforme con la normativa colombiana que les aplica para el ejercicio de su profesión o actividad.