
Siendo la prestación de servicios de salud para seres humanos una actividad tan importante para los individuos y para la sociedad y, teniendo en cuenta que la misma conlleva riesgos implícitos, las visitas de Inspección, Vigilancia y Control (IVC) realizadas por la Secretaría de Salud se constituyen en un proceso habitual para las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), para los profesionales independientes del sector salud y, en general, para todos los actores supervisados por estas entidades, que prestan servicios de salud.
Aunque muchas veces generan preocupación y estrés, estas visitas tienen como objetivo principal garantizar la calidad en la prestación del servicio, la seguridad de los pacientes y legalidad de los servicios de salud ofrecidos.
En este artículo te explicamos qué revisa la Secretaría de Salud durante una visita de control, cuáles son los aspectos más críticos y cómo prepararte adecuadamente.
1. Habilitación de servicios de salud
Uno de los primeros puntos que se revisa es la habilitación vigente del prestador o de la IPS. La autoridad sanitaria verifica que:
- La información consignada en el REPS relacionada con el servicio, la sede, el prestador y la capacidad instalada deben coincidir con la realidad del prestador en el momento de la visita. Los servicios prestados correspondan exactamente a los habilitados.
Cualquier inconsistencia puede dar lugar a requerimientos, suspensión de servicios o sanciones.
2. Talento humano en salud
La Secretaría de Salud revisa que el personal cumpla con los requisitos legales y técnicos, entre ellos:
- Títulos y tarjetas profesionales vigentes.
- Certificados de experiencia cuando aplica.
- Contratos o vínculos laborales claros.
- Capacitación en temas como atención a víctimas de violencia sexual, seguridad del paciente, bioseguridad, entre otros.
En el caso de prestadores independientes, se valida que el profesional esté legalmente autorizado para ejercer.
3. Condiciones locativas e infraestructura
Las instalaciones deben cumplir con condiciones que garanticen seguridad y calidad en la atención. Durante la visita se evalúan aspectos como:
- Áreas limpias, seguras y bien señalizadas.
- Ventilación, iluminación y accesibilidad.
- Separación adecuada de áreas clínicas y administrativas.
- Condiciones de almacenamiento de medicamentos e insumos.
- Entre otros
Las deficiencias locativas son uno de los hallazgos más frecuentes.
4. Dotación y equipos médicos
Otro punto clave es la revisión de equipos y dispositivos médicos:
- Equipos en buen estado y funcionamiento.
- Programas de mantenimiento preventivo y correctivo.
- Registros de calibración cuando aplica.
- Manuales y protocolos de uso.
- Entre otros.
El uso de equipos sin mantenimiento puede representar riesgos graves para el paciente.
5. Procesos asistenciales y protocolos
La autoridad sanitaria verifica que la IPS o el prestador cuente con protocolos documentados y aplicados, tales como:
- Protocolos de atención y procedimientos.
- Programas de seguridad del paciente.
- Manejo de eventos adversos.
- Guías de practica clínica
- Historia clínica correctamente diligenciada.
- Entre otros.
No basta con tener los documentos: deben estar implementados y ser conocidos por el equipo.
6. Gestión de medicamentos y dispositivos médicos
Se revisa cuidadosamente el manejo de medicamentos, incluyendo:
- Almacenamiento adecuado.
- Control de fechas de vencimiento.
- Registros de ingreso y salida.
- Condiciones de cadena de frío cuando aplique.
- Entre otros.
Una mala gestión en este punto puede derivar en sanciones inmediatas.
7. Manejo de residuos y bioseguridad
El cumplimiento del PGIRASA es obligatorio. Durante la visita se evalúa:
- Clasificación y segregación de residuos.
- Uso adecuado de elementos de protección personal.
- Contratos con gestores autorizados.
- Capacitación del personal en bioseguridad.
- Entre otros.
Este aspecto es crítico tanto para IPS como para consultorios independientes.
La preparación es clave
Las visitas de control no deben verse como una amenaza, sino como una oportunidad para mejorar la calidad del servicio y proteger a los pacientes.
Tanto las IPS como los prestadores independientes deben mantener una gestión permanente del cumplimiento normativo, evitando improvisaciones cuando llega la visita.
Contar con asesoría especializada y realizar auditorías internas periódicas es la mejor estrategia para afrontar con tranquilidad cualquier visita de la Secretaría de Salud.
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